sábado, 20 de octubre de 2012

La música también es lenguaje


El lenguaje musical (2)

La música es una experiencia personal, y el significado de esa experiencia puede ser diferente para cada persona. Pero, al mismo tiempo, la música es un lenguaje que sigue sus propias leyes y que, como tal, puede estudiarse de una manera sistemática y objetiva.
Imagen bajada de ceibal.edu.uy

Existen cuatro tipos de oído: físico o externo, psíquico o interno, absoluto o de reconocimiento y relativo o de reconocimiento parcial.

El oído humano no puede percibir los sonidos inferiores a las 20 vibraciones por segundo, llamados infrasonidos, ni superiores a las 20.000 vbcs/sg, o ultrasonidos. El sonido viaja a través del aire a 334 metros por segundo. Pero lo hace mucho más deprisa a través del agua: 1.200 m/sg, o de vidrio: 5.000 m/sg. Los infrasonidos son peligrosos: pueden hacer estallar el vidrio o incluso derrumbar paredes. Algunos animales, como el murciélago, tienen un oído asombroso: oyen sonidos de hasta 120.000 vbcs/sg. Otros como el perro oyen hasta 50.000 vbcs/sg, lo que permite construir silbatos ultrasónicos muy útiles en el caso de los perros adiestrados para ciegos, que pueden llamarlos con estos silbatos cuantas veces quieran, sin molestar a las personas que conviven con ellos.

En épocas primitivas, el hombre utilizó el sonido como un sustituto del lenguaje: adónde no llegan las palabras puede llegar el sonido de un instrumento de percusión y, utilizando el sonido como un código cuyo significado se conoce, puede comunicarse con una tribu vecina.

Pero ese mismo hombre primitivo se dio cuenta también de que el sonido susurrado al oído de un niño provocaba la calma e invitaba al sueño, mientras que una figura rítmica insistentemente repetida estimulaba a la lucha.

De todas estas comprobaciones acumuladas en la mente humana durante siglos ha ido surgiendo el hallazgo de la posibilidad de utilizar el sonido con intención de influir en el ánimo o en la voluntad de quien escucha. A través de un proceso muy largo y complejo, el sonido se ha convertido en arte, en el arte de la música.

Se entiende por sonido la sensación auditiva que producen las vibraciones causadas por cuerpos elásticos. Estas vibraciones se transmiten a manera de ondas concéntricas que si son de periodicidad regular, producirán propiamente el sonido; si las ondas son de periodicidad irregular, el resultado es el ruido.

En el sonido se pueden distinguir, entre otras cualidades:

·         La intensidad. Es la fuerza con que se producen las vibraciones acústicas, lo que se llama normalmente el volumen del sonido. Según esta cualidad, los sonidos son débiles (pianos), medios, fuertes o muy fuertes (fortísimos).
·         La altura o tono. Viene determinada por el número de vibraciones por segundo. Si las vibraciones por segundo son pocas, el sonido será grave, y si el número de vibraciones por segundo es muy elevado, el sonido será agudo.
·         El timbre. Es la peculiaridad de cada voz o instrumento, la cualidad que permite saber que lo que suena es una trompeta y no un violín, aunque no se vea el instrumento.
·         La duración. Es el tiempo que un sonido permanece reconocible por el oído humano. Para representar la duración de los sonidos musicales se usa como unidad de medida el pulso, una sensación rítmica regular que se produce al escuchar o hacer música. El pulso puede ser más rápido o más lento dependiendo de la música.




Fragmentos tomados de La Enciclopedia del Estudiante, Santillana

sábado, 15 de septiembre de 2012

Alejandro Sanz


NO ME COMPARES
Alejandro Sanz


Ahora que crujen las patas
de la mecedora y hay nieve en el televisor
Ahora que llueve en la sala y se apagan
las velas de un cielo que me iluminó

Ahora que corren los lentos
derramando trova y el mundo, ring, ring, despertó
Ahora que truena un silencio feroz ahora nos entra la tos.

Ahora que hallamos el tiempo
podemos mirarnos detrás del rencor
Ahora te enseño de dónde vengo
y las piezas rotas del motor
Ahora que encuentro mi puerto
ahora me encuentro tu duda feroz
Ahora te enseño de dónde vengo
y de qué tengo hecho el corazón.

Vengo del aire
Que te secaba a ti la piel, mi amor
Yo soy la calle, donde te lo encontraste a é
No me compares
bajé a la tierra en un pincel por ti
imperdonable, que yo no me parezco a él…Ni a él, ni a nadie…

Ahora que saltan los gatos
buscando las sobras, maúllas la triste canción
Ahora que tú te has quedao sin palabras
comparas, comparas, con tanta pasión.

Ahora podemos mirarnos
sin miedo al reflejo en el retrovisor
Ahora te enseño de dónde vengo
y las heridas que me dejó el amor
Ahora no quiero aspavientos
Tan sólo una charla tranquila entre nos.
Si quieres te cuento por qué te quiero
y si quieres cuento por qué no.

Vengo del aire que te secaba a ti la piel, mi amor.
Soy de la calle
donde te lo encontraste a él.
No me compares, bajé a la tierra en un pincel por ti,
imperdonable, que yo no me parezco a él…Ni a él, ni a nadie…

Que alguien me seque de tu piel mi amor
que nos desclaven
y que te borren de mi sien
Que no me hables
que alguien me seque de tu piel, mi amor que nos desclaven
yo soy tu alma, tú eres mi aire..

Que nos separen, si es que pueden
que nos separen, que lo intenten
Que nos separen, que lo intenten
yo soy tu alma y tu mi suerte
Que nos separen, si es que pueden
que nos desclaven, que lo intenten
Que nos separen, que lo intenten
yo soy tu alma y tu mi suerte...



Fuente: musica.com

Una grande e inolvidable


Estela Raval
 

Nació bajo el signo de Tauro un 19 de Mayo del año 1929, con el nombre de Palma Nicolina Ravallo, en Buenos Aires, Argentina en el seno de una  humilde familia de inmigrantes italianos; era la meno de 8 hermanos.
Desde los 4 años de edad ya se subía a una mesa para cantar demostrando a todos su  precoz talento y apoyada por  sus  padres  y sus hermanos realiza  estudios  de  canto, baile  y declamación.
Se inicia profesionalmente a los 12 años de edad junto a su hermano Manuel Ravallo "Colorado", quien tocaba el bandoneón mientras ella cantaba y bailaba folklore vestida de gaucho. Su padre le puso el nombre de Estela, porque le decía que ella iba a cosechar una estela de éxitos en la vida.
Luego de la muerte temprana de su padre, Estela junto a su cuñada y concuñada forman el trío “Las Palomitas” que luego fuera cambiado por “Las Alondras” al existir, en ese momento, un grupo con el mismo nombre. Cantaban en castellano y en portugués.
El grupo realiza una gira por Sudamérica, permaneciendo un año en Brasil. Al regreso a Buenos Aires, en 1950, conoce al trompetista de la orquesta de Jazz “Los Colegiales”, Ricardo Romero, quien sería su esposo.  Se casarían el 5 de enero de 1954.
En 1953, Estela se integra a la orquesta del maestro Raúl Fortunato, con quien grabó el tema “Solito contigo”.
En 1955 Estela fue premiada como la mejor cantante de Jazz del año. En ese año Estela y Ricardo integraron el cuarteto vocal “Los 4 Bemoles” con el trompetista Tullio Gallo y el trombonista Jorge Pataro, saliendo de gira por los países limítrofes.

Al regreso de la gira, la presentación de “The Platters” (Los Plateros) en la Argentina los inspiró para formar un grupo musical latinoamericano con características similares que se llamó Los Cinco Latinos. Este grupo estaba compuesto por cuatro voces masculinas que eran también músicos y una femenina (Estela) que era la solista, a diferencia del norteamericano que estaba compuesto por cinco vocalistas hombres.
Por lo tanto los integrantes fueron: Estela Raval (la voz líder); Ricardo Romero (trompetista y director del conjunto); Héctor Buonsanti (tocaba el saxofón alto y el clarinete); Mario Crisiglione (ejecutaba el saxo barítono); Jorge Francisco Pataro (tocaba el trombón). Debutaron en el teatro El Tabarís el 22 de mayo de 1957.
El éxito de Los Cinco Latinos fue rotundo. Su fama trascendió a otros países del continente latinoamericano y luego en 1960 fueron a Europa, recorriendo gran parte de España durante un año y medio. A raíz del éxito en este país, tuvieron la oportunidad de presentarse en el Olympia de París. Luego viajaron a Portugal, Italia, Grecia, Egipto, Israel y Líbano para después presentarse en Inglaterra y volver a España para un programa especial de Eurovisión junto a Frank Sinatra. A finales de 1961 se presentaron en Miami, para luego partir a Los Ángeles, San Francisco, Hollywood, Las Vegas, Puerto Rico y regresaron a la Argentina después de una gira que duró casi tres años.
Realizan posteriormente varias giras mundiales posteriormente, llegando incluso hasta Japón.  En 1969 y en pleno éxito mundial Los Cinco Latinos anuncian su separación que efectuaron en febrero de 1970 después de 13 años. A partir de ese momento Estela comienza una nueva etapa como solista, solo acompañada por su marido, realizando también giras mundiales.
En 1982, con motivo del mundial de fútbol realizado en España, Estela recibe la propuesta de volver a juntar a Los Cinco Latinos para un programa especial, y así lo hicieron, se presentaron como Estela Raval y los Cinco Latinos.
Luego del gran reencuentro inician una larga gira por Europa, Puerto Rico, Venezuela, Republica Dominicana y Cuba, La Habana en donde fueran invitados de honor por la Secretaria de Cultura.
El 6 de junio de 2012 se produce su fallecimiento causada por un cáncer.



sábado, 4 de agosto de 2012

Alberto Cortez


A Daniel, Un Chico de La Guerra
 

"A mí los dieciocho
me pasaron de largo,
estrenando opiniones,
intenciones y cantos.

Como todos los chicos,
con el puño cerrado
y en las puertas abiertas
el futuro esperando.

Al tuyo, bruscamente
te lo desamarraron
y te hiciste a la niebla
en el mar del espanto.

Encallaron tus sueños... Daniel
en la turba y el barro.
Fue la muerte bandera...
y la vida un milagro.

Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.

Mi batalla fue el riesgo
de un machete escondido
y mi pozo de zorro,
un amor y un olvido.

Mi fusil, las pintadas
en los muros vacíos
y el morir por la Patria,
un discurso florido.

Tu excusa de ser hombre:
algo más que el motivo
de la barba y el porte
y el salir con los amigos,

fue volverte habitante... Daniel
de la lluvia y el frío;
asumir el naufragio
con los cinco sentidos.

Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.

Mi asunto fue un asunto
de madre preocupada
que no fuera muy tarde
el regreso a la casa.

De domingo a domingo
me peinaba las alas,
sin andar cada jueves
reclamando su alma.

La tuya, sin embargo,
agotaba hasta el alba
las escasas noticias
de las islas lejanas.

Un indicio cualquiera... Daniel
un rumor que saltara,
por pequeño que fuera...
era ya la esperanza.

Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.

El tiempo irá trayendo
la amnesia inexorable.
Habrá muchas condenas
y pocos responsables.

Dirán que fue preciso,
dirán, ""inevitable"",
y al final como siempre
será Dios el culpable.

La historia necesita
en sus escaparates,
ocultar el trasfondo
de tanto disparate.

No es tuya la derrota... Daniel
no cabe en tu equipaje,
¿Acaso las gaviotas...
otra vez en el aire?

Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada."


Alberto Cortez

La música como lenguaje


El lenguaje musical (1)

1El 
La música guarda una semejanza clara con el lenguaje hablado. Como éste, se trata de un discurso sonoro que el oído puede seguir; y del mismo modo que el lenguaje hablado se construye con fonemas, sílabas, palabras y frases, la música se organiza mediante notas, motivos, frases, períodos y secciones que se estructuran en formas musicales. Uno de los principios básicos de organización formal de la música es la simetría. En las artes visuales la simetría se percibe de inmediato, pero en la música la simetría requiere tiempo, ya que solo se manifiesta mediante la repetición o reaparición de elementos que permiten el reconocimiento de lo ya oído.

La repetición es la base de la forma musical, y lo que distingue entre sí unas formas de otras es el modo particular en que las repeticiones se efectúan. Así se puede distinguir entre formas básicas que son aquellas que constan de un solo movimiento; formas compuestas, que son las que, como los libros, se estructuran en capítulos a los que se denomina movimientos, y formas libres, que serían aquellas que no se ajustan a un plan prefijado.

Dentro de las formas básicas se diferencian las formas que se estructuran por repetición de frases y las que se estructuran por imitación de temas. En las primeras categorías están las siguientes:

·         Forma primaria. Breves composiciones constituidas por una sola rase musical (AAAA…). Es el caso de las canciones en que se repite la misma frase musical mientras cambia la letra.
·         Forma binaria. Su segunda sección presenta un material musical diferente del de la primera (A-B). La suite barroca se componía de un conjunto de danzas estructuradas según esta forma.
·         Forma ternaria. Habitualmente llamada lied. Son posibles varios tipos: A-B-A; A-B-B; A-A-B; A-B-C…, pero la estructura más utilizada responde a la forma A-B-A, en la que una sección (B) se encuadra entre dos apariciones de la misma frase (A).
·         Rondó. Un tema reaparece continuamente entre otros temas de carácter secundario que sirven de contraste. Si llamamos A al principal y B.C.D… a los secundarios, tendríamos A-B-A-C-A-D-A…
·         Canción. Consta habitualmente de dos frases. La primera se llama estrofa o copia (A) y la segunda estribillo (B), desarrollando el esquema AABAB o alguna de sus variantes, y presentando las estrofas textos diferentes en cada aparición y el estribillo siempre el mismo texto.

Las formas estructuradas por imitación no utilizan la repetición de frases, sino que, en estilo polifónico, presentan temas que se imitan, transforman o varían, como el canon, el madrigal y la fuga.  

Las formas compuestas se articulan en movimientos o partes que, siendo independientes, forman un todo, como la sonata, el concierto la sinfonía y la cantata.

Las formas libres no se ajustan a un plan prefijado, siendo fruto de la inventiva del compositor, como la fantasía, el capricho y el nocturno, o de la presentación musical de un programa, con el poema sinfónico.





Fragmentos tomados de La Enciclopedia del Estudiante, Santillana

Reconocimiento


Una violoncellista argentina recibió el premio Würth en Alemania

       
La violoncellista argentina Sol Gabetta recibió este martes en Weikersheim, Alemania, el premio Würth que entrega la asociación musical de jóvenes Jeunesses Musicales Deutschland (JMD).
La celebrada artista "consiguió elevar la popularidad de la música clásica de un modo notable", señaló el jurado al explicar el premio, según consignó la agencia alemana DPA.
Gabetta, nacida en Córdoba en 1981 e hija de padres franco-rusos, recibirá también 10.000 euros que forman parte de la distinción.
La artista que estudió en Madrid, Basilea y Berlín, ha recibido numerosos lauros desde el inicio de su carrera.
El premio Würth se entrega desde 1991 a artistas, grupos y proyectos que impulsan los valores y objetivos de la asociación JMD. Entre otros fueron laureados el compositor Philip Glass, el director Claudio Abbado y conjuntos como la Filarmónica Alemana Joven, el Cuarteto Artemis y la Orquesta Federal Juvenil

Agencia TELAM,  información del 24 de Julio de 2012

       

sábado, 23 de junio de 2012






La  música  en  la  antigua  Roma








Roma, por su parte, heredó la cultura musical griega, pero no su refinamiento artístico, y por ello su aportación a la evolución musical no fue significativa.
La transmisión oral de la música prevaleció durante todo el primer milenio después de Cristo, época en la que los romanos adoptaron las formas musicales y los instrumentos griegos, que se fueron superponiendo a otros de origen etrusco y latino.
En Roma se fue perdiendo la asociación entre música y poesía, reservándose aquella exclusivamente para acompañar a los mimos y pantomimas o las danzas colectivas.
Particular importancia tuvo en Roma la música militar. los testimonios de los escritores latinos acerca de instrumentos y danzas son muy abundantes, sobre todo en Virgilio (siglo I a C), Varrón (siglo I a C) y Tito Livio (siglo I a C y siglo I d C).
En los teatros y circos de la Roma del período imperial eran frecuentes los concursos y las actuaciones musicales ante miles de espectadores a cargo de músicos que, en ocasiones, cobraban cantidades asombrosas.
De Nerón (37-68), el emperador romano que pasó a la historia como símbolo de crueldad, se escribió que tocaba varios instrumentos musicales, jactándose de ser el mejor músico del mundo, aunque sus contemporáneos no opinaban precisamente lo mismo.

La Enciclopedia del Estudiante, Santillana, 2006

sábado, 8 de octubre de 2011

La música de León Gieco

Solo le pido a Dios
León Gieco


Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente,
si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente,
Desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente


Los sonidos de la Tierra


¿Cómo hacer comprender a un habitante de un planeta lejano lo que son y cómo viven los seres humanos en la Tierra? Esta fue la pregunta que se planteó a un comité de expertos en 1977, cuando las naves espaciales de EUA Voyager 1 y 2 iban a ser lanzadas en un viaje al espacio con un saludo para cualquier forma de vida inteligente con que se toparan. Para sorpresa de muchos, los expertos coincidieron en que uno de los mejores modos de comunicarse con extraterrestres sería no con palabras o imágenes, sino con música. Dedicaron los 87 minutos del videodisco de los Voyager a una selección de los “grandes éxitos musicales de la Tierra”
¿Por qué la música? En primer lugar, porque se estructura —desde un blue de ocho compases hasta una compleja fuga de Bach— se basa en números, y la armonía es de fácil análisis matemático. Las matemáticas son el lenguaje más universal, por lo que era más probable que los extraterrestres comprendieran la estructura matemática de nuestra música más que cualquier otra cosa sobre nosotros. Además, expresa los sentimientos humanos mejor que otros medios y podría representar la variedad de culturas. No ha habido sociedades sin su música típica para expresar tristeza y dolor, alegría y tranquilidad.
Al seleccionar la música que representaría a la humanidad en el universo, la clave fue la variedad. Se eligieron canciones aborígenes de Australia, el Night Chant de los navajos y una canción de boda peruana; música de gamelán de Java, de zampoñas de las islas Salomón y de Perú, una raga de la India y música ch’in de China; piezas para gaitas de Azerbaiyán, flautas de Bambú de Japón y percusiones del Senegal.
También se incluyeron canciones de Georgia, Zaire, México, Nueva Guinea y Bulgaria; el blues Dark Was the Night con Blind Willie Jonson, Melancholy Blues con el trompetista de Jazz Louis Armstrong y Johnny B. Goode con el cantante de rock Check Berry. De la tradición culta occidental se seleccionó música para flauta renacentista, tres obras de Bach y dos de Beethoven, un aria de La flauta mágica de Mozart y La consagración de la primavera de Stravinsky.
¿Son éstos los éxitos musicales de la Tierra? Al menos son hoy los que más podrían persistir. El videodisco, de cobre con chapa de oro, fue fabricado para que dure 1.000 millones de años.

¿Sabía usted qué...? Reader’s Digest, 1990

sábado, 1 de octubre de 2011

La música de Ricardo Arjona

Historia de taxi
 

Eran las diez de la noche, piloteaba mi nave
Era mi taxi un VolksWagen del año 68
Era un día de esos malos donde no hubo pasaje
Las lentejuelas de un traje me hicieron la parada

Era una rubia preciosa, llevaba minifalda
El escote en su espalda llegaba justo a la gloria
Una lágrima negra rodaba en su mejilla
Mientras que el retrovisor decía: ve que pantorrillas
Yo vi un poco mas...

Eran las diez con cuarenta, zigzagueaba en reforma
Me dijo me llamo Norma, mientras cruzaba la pierna
Sacó un cigarro algo extraño, de esos que te dan risa
Le ofrecí fuego de prisa y me temblaba la mano.
Le pregunte por quien llora y me dijo por un tipo
Que se cree que por rico puede venir a engañarme.
No caiga usted por amores, debe de levantarse (le dije)
Cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse
Y me sonrió

Que es lo que hace un taxista seduciendo a la vida
Que es lo que hace un taxista construyendo una herida
Que es lo que hace un taxista enfrente de una dama
Que es lo que hace un taxista con sus sueños de cama
Me pregunté...

Lo vi abrazando y besando a una humilde muchacha,
Es de clase muy sencilla, lo sé por su facha.
Me sonreía en el espejo y se sentaba de lado,
Yo estaba idiotizado, con el espejo empañado.
Me dijo: doble en la esquina, iremos hasta mi casa
Después de un par de tequilas, veremos que es lo que pasa.
Para que describir lo que hicimos en la alfombra,
Si basta con resumir que le besé hasta la sombra
Y un poco mas...

No se sienta usted tan sola, sufro aunque no es lo mismo,
Mi mujer y mi horario han abierto un abismo.
Como se sufre a ambos lados de las clases sociales,
Usted sufre en su mansión, yo sufro en los arrabales.
Me dijo vente conmigo, que sepa no estoy sola.
Se hizo en el pelo una cola, fuimos al bar donde estaban.
Entramos y precisamente él abrazaba a una chica.
Mira si es grande el destino y esta ciudad es chica.
Era mi mujer...

Que es lo que hace un taxista seduciendo a la vida
Que es lo que hace un taxista construyendo una herida
Que es lo que hace un taxista cuando un caballero
Coincide con su mujer en horario y esmero.
Me pregunte...

Desde aquella noche ellos juegan a engañarnos.
Se ven en el mismo bar...
Y la rubia para el taxi siempre a las diez,
en el mismo lugar



La música en Grecia



Aunque se ha intentado descifrar un fragmento escrito en caracteres cuneiformes procedente del pueblo hitita (c. 1900 a.C.), la música europea conocida más antigua es la de los griegos y romanos, desde el año 500 a.C. hasta el 300 d.C. La Grecia clásica fue una sociedad muy interesada en la música. Se conservan menos de una docena de ejemplos de música griega, escrita en una notación alfabética que no puede descifrarse con certeza. Los grandes pensadores griegos discutieron el papel de la música en la educación de los ciudadanos, partiendo de la idea de que la música influye en el carácter del que la escucha, y debatieron sobre su naturaleza y función en el Estado.
Conocemos muchos detalles de la música griega gracias a Platón (siglo V a C), Aristóteles (siglo IV a. C), Plutarco (siglos I y II d.C), Ptolomeo (siglo I d. C.) y otros autores. Muchos escritores antiguos creían que la música había sido creada por el dios Apolo, el músico mitológico Orfeo y otras divinidades, y que reflejaba en el microcosmos las leyes de la armonía que rigen el universo.
La música griega fue en un primer momento monódica (una sola melodía cantada o tocada sin armonía). A veces, uno o más músicos tocaban al mismo tiempo una variación de la melodía mientras otros interpretaban la versión original. Esto produjo una técnica musical algo más compleja denominada heterofonía. La asociación entre números y música fue una de las características que distinguió a la escuela pitagórica. El filósofo Pitágoras fue el primero en estudiar la relación entre la longitud y tensión de las cuerdas y los sonidos producidos por estas, y en definir teóricamente la escala de siete sonidos que seguimos usando en la actualidad.
El ritmo de la música griega estaba íntimamente unido al lenguaje. En una canción, la música reproducía el ritmo del texto. En una obra instrumental se seguían los modelos rítmicos de los pies métricos de la poesía. La estructura interna de esta música se basaba en un sistema de modos que combinaban una escala con contornos melódicos especiales y modelos rítmicos. Una organización similar existe hoy en la música islámica y en la india. Como a cada modo le correspondían características rítmicas y melódicas propias, los oyentes podían reconocerlos. Los filósofos opinaban que cada modo tenía una cualidad emocional peculiar que podían experimentar los oyentes.
En Grecia, la música tenía una importante función social relacionada con las celebraciones públicas, las ceremonias del Estado y la pompa de los soberanos. Además, estaba íntimamente unida a la poesía y el teatro, y fue parte fundamental del teatro clásico, en el que se alternaban en escena diálogos hablados con fragmentos corales cantados.
Los instrumentos griegos más habituales fueron la kithara, un tipo de lira asociada a Apolo, y el aulos, parecido al oboe, asociado al culto del dios Dioniso. La kithara se utilizaba para producir un efecto de relajación e inspiración en los oyentes y el aulos para comunicar excitación. Ambos se utilizaron en ceremonias religiosas y en el teatro, donde acompañaban a la representación de los dramas. También inventaron el hydraulis, un órgano en el que el suministro del aire se estabilizaba gracias a la presión hidráulica. La música instrumental alcanzó su cúspide en torno al 300 a.C., cuando numerosos músicos participaban en concursos.
Sin embargo, a pesar de las numerosas pruebas de interés por la música reflejadas en todo tipo de escritos, carecemos de una idea precisa de cómo podía sonar la música en la época porque, al contrario de lo que sucedió con la literatura, la escultura y la arquitectura, ares de las que sí conservamos abundantes testimonios, la música del mundo antiguo se transmitía en forma oral y, al no queda escrita, cayó en el olvido con el paso del tiempo.


Enciclopedia del estudiante, Santillana y Encarta 2005 

sábado, 17 de septiembre de 2011

La música de Jairo

Caballo loco
Música: Jairo
Letra: Daniel Salzano
 

Aquí te traigo las llaves
de la casa de Belgrano,
como quiere el abogado
 te las doy en propias manos.
Ahora la casa es tuya
vos sabrás lo que hay que hacer,
podés cerrarla, venderla,
o ponerla... o ponerla en alquiler

Me dijo el almacenero
que hay un tipo interesado,
anda loco por mudarse
y pagaría al contado.
Yo hace un mes que estoy viviendo
en un hotel de Cangallo,
aburrido como un hongo,
 y más solo que un caballo.

Vos sabés como es la vida
que se lleva en los hoteles,
durmiendo, mirando el techo,
garabateando papeles.
A vos te veo preciosa,
te has dejado el pelo largo.
te parecés al dibujo de la virgen,
de la virgen de Leonardo

Te acordás que lo compramos
cuando fuimos a Milán,
lo pegamos con dos chinches
en la puerta del desván.
Ahora tengo que irme,
estoy mal estacionado.
No tengo mucho que hacer
pero ando siempre apurado

No te vayás a olvidar
de decirle al abogado
que ya te entregué las llaves,
si no se pone pesado.
Ya sabés donde encontrarme,
en el hotel de Cangallo,
si se te ocurre llamarme
preguntá... preguntá por el caballo.

La Música de la India


Así como no existe una lengua india propiamente dicha, sino cientos de lenguajes diferentes, tampoco existe una entidad única en la música de la India. La gama de estilos y tradiciones musicales del subcontinente del sur de Asia, que comprende a los modernos estados de la India, Pakistán, Bangladesh, Nepal y Sri Lanka, está en relación con la vasta área geográfica que ocupa y la densidad de su población. Ello resulta más obvio en el caso de la música folclórica y tribal. Dado que la India es predominantemente rural, podría pensarse que dichas categorías de música son las mayoritarias. Por otra parte, el rápido desarrollo de las comunicaciones y el acceso más amplio a los medios de comunicación de masas han contribuido a crear lo que casi constituye, a pesar de las diferencias lingüísticas, una música popular pan-india, grabada y difundida por medios electrónicos. Esta música tiene su origen en la industria cinematográfica india, en la cual tienden a sumarse, a las fórmulas comunicativas habituales, otros subproductos como las canciones y los bailes. Las canciones de las películas se escuchan en toda la India, en las calles de las ciudades e incluso en las aldeas remotas, y se han convertido en una de las exportaciones culturales más importantes del país. Se trata de un género marcadamente ecléctico; toma prestado libremente desde músicas de los intérpretes indios hasta melodías populares de todo el mundo, incluidos algunos sistemas armónicos occidentales. Por otra parte, la música india se caracteriza por sus melodías para solista o al unísono, con uso frecuente de un sonido sostenido o pedal —audible o sugerido— y ciclos rítmicos. Es inigualable por su variedad de tipos melódicos y rítmicos y por los instrumentos musicales que utiliza.

Lo que generalmente se entiende por música de la India se refiere a la tradición clásica, que se basa en el sistema melódico de los raga y el sistema métrico de los tala. Esta música se remonta miles de años, a los tiempos de los cantos de los Veda, aunque alcanzó su forma actual durante los últimos 400 o 500 años. Esta evolución de casi dos mil años ha sido documentada en una serie de tratados teóricos, la mayor parte de ellos escritos en sánscrito. El término habitual de los textos en sánscrito para referirse a la música es sangit, palabra que denota la primacía de la música vocal; la música instrumental se deriva en gran parte de aquélla, y la danza es otro elemento integrador. Si bien no se espera que los músicos sean bailarines, sí es vital que los bailarines sean músicos. Las invasiones musulmanas y el establecimiento del sultanato de Delhi en el siglo XIII y del Imperio mogol en el siglo XVI en la parte norte del subcontinente, contribuyeron a la ramificación de la música clásica del siglo XVI: por una parte, en la tradición moderna de la música indostánica, y, por otra, en la tradición sureña de la música de Carnatia, así como en el cambio gradual de ambos estilos partiendo de su aplicación religiosa hasta su transformación en entretenimiento cortesano. Ambas corrientes mantienen en su base los ragas y talas, y comparten muchos otros aspectos comunes, aunque son lo suficientemente diferentes como para requerir cada una, una formación específica. Desde su independencia en 1947 y la desaparición de las cortes principescas, la música india ha llegado a las salas de conciertos, los estudios de grabación y los escenarios del mundo.


Encarta, 2005

sábado, 10 de septiembre de 2011

La música de Soda Stereo

Cancion Animal'
 

Hipnotismo de un flagelo
dulce, tan dulce
cuero, piel y metal
carmín y charol.
Cuando el cuerpo no espera
lo que llaman amor...
Cada lagrima de hambre
el más puro néctar
nada más dulce que el deseo en
cadenas.
Cuando el cuerpo no espera
lo que llaman amor...
(siempre) más
se pide y se vive
canción animal
canción animal.
No me sirven las palabras
gemir es mejor
cuando el cuerpo no espera
lo que llaman amor.
más se pide y se vive
canción animal
canción animal

Soda Stereo

Música japonesa


La música tradicional de Japón es interpretada por pequeños conjuntos de instrumentos y voces. Las composiciones suelen tener una estructura de tres partes llamadas jo-ha-kyū. Su estructura consta de una introducción, una parte a modo de relajamiento en la sección central, y un efecto de aceleración hacia el final de la obra. Esta disposición se conserva en gran parte de la música japonesa y se aplica tanto a las frases musicales individuales como a las composiciones en su conjunto.

La música del sintoísmo, la antigua religión japonesa, se llama kagura (la buena música). Se utiliza en las ceremonias religiosas o en las funciones imperiales y también en los festivales folclóricos sintoístas. Las canciones y danzas están destinadas a alabar a los dioses y a entretenerlos. La música de los festivales estacionales se interpreta con tambores, carracas y flautas; los bailarines interpretan esta música dentro y fuera de los templos. Sus actuaciones están intercaladas con cantos a los dioses.
La música budista de Japón se canta en sánscrito, chino o japonés. Se caracteriza por una profusa ornamentación y un ritmo libre. Las campanas suenan de forma intermitente. Las danzas bon-odori del festival o-bon están limitadas en sus movimientos; las acompañan cantantes y a veces la flauta, el tambor y el shamisen, un laúd de tres cuerdas.

La antigua música cortesana de Japón (gagaku) tiene sus orígenes en el siglo VIII. Proviene principalmente de China y Corea. Las orquestas gagaku pueden contar con hasta 17 músicos entre los instrumentos de viento-madera, de cuerdas pulsadas y percusión. Entre los vientos se incluye una flauta, generalmente del tipo conocido como ryûteki; un tubo corto de doble lengüeta llamado hichiriki; y un shô, un órgano de boca sin lengüetas que tiene 17 tubos de bambú insertados en una caja semiesférica con un agujero para soplar. La flauta y el tubo de doble lengüeta tocan la melodía, mientras el órgano de boca hace un fondo de sonidos superpuestos. Las frases de la música se marcan mediante los sonidos de un tambor horizontal de doble membrana (kakko), un tambor colgante grande (taiko) y un pequeño gong (shôko), así como por medio de unas melodías y arpegios cortos interpretados con el laúd de cuatro cuerdas (biwa) y la cítara de 13 cuerdas (koto). La música de gagaku utiliza seis modos o escalas de origen chino, todas ellas derivadas de dos escalas pentatónicas básicas: ryo (re, mi, fa sostenido, la, si, además de sol y do sostenido como notas auxiliares) y ritsu (sol, la, do, re, mi, además de si y fa como auxiliares). Los compases de la música de gagaku son básicamente de dos tiempos.

La música para teatro a principios de la edad media estuvo influida por la música budista primitiva. Consistía en acompañamientos al laúd de unas narraciones llamadas heikebiwa y de música para el teatro nō. Los acompañamientos al laúd establecían unas estructuras melódicas y rítmicas que solían representar emociones o situaciones específicas. La música del nō contiene partes para voces y para instrumentos. Los actores o un coro cantan mientras los instrumentistas les acompañan con un tambor de hombro (ko-tsuzumi) y un tambor de cadera (ô-tsuzumi). El conjunto instrumental completo (llamado hayashi) incluye también una flauta (nô-kan), que señala las divisiones formales dentro del drama, añade color a los momentos líricos y acompaña a las danzas, para las cuales también se usa el tambor taiko. La música de nō utiliza sus patrones melódicos y rítmicos dentro de unas formas preestablecidas, pero se toca con una velocidad (tempo) flexible. Las variaciones en el tempo de la música del nō las marcan los intérpretes de los tambores.

La forma más popular de teatro tradicional japonés es el kabuki, que se estima que nació en 1596, y logró establecerse a mediados del siglo XVII. La música de kabuki utiliza instrumentistas y cantantes, la mayoría de los cuales se sientan en la parte trasera del escenario, mientras que otros permanecen fuera de la escena ejecutando efectos sonoros y una música de acompañamiento especial. La forma principal de la música de danza en el kabuki es el nagauta, interpretado por el grupo instrumental del nō y el shamisen. La forma musical más famosa usada en las obras de marionetas se llama gidayū.

A partir de 1500 se hizo popular la música para los instrumentos solistas shamisen y koto. Originariamente, la música de ambos instrumentos era una colección de canciones cortas no relacionadas entre sí (kumiuta). Sin embargo, la música koto desarrolló algunas formas que son totalmente instrumentales y otras que son en parte vocales. Un ejemplo de forma totalmente instrumental es el danmono, que es un tema con variaciones. Un ejemplo de combinación instrumental y vocal es el jiuta, en el que se alternan las voces y los instrumentos. En los interludios instrumentales se usan de uno a tres kotos, a los que suele añadirse un shamisen y un shakuhachi, una flauta vertical. La música de shamisen es de dos tipos: piezas líricas para el entretenimiento hogareño (utaimono); y la música teatral para el drama kabuki y las obras de marionetas. El koto suele afinarse en una de las dos escalas pentatónicas de origen local: la in (re, mi bemol, sol, la, si bemol, con notas auxiliares fa y do) y el yo (re, fa, sol, la, do, con mi y si bemol auxiliares).

Cuando Mutsu-Hito se convirtió en emperador de Japón, como Meiji Tenno, en 1867, se empezaron a aceptar las influencias occidentales. Los compositores desarrollaron nuevas formas basándose en modelos occidentales. Japón posee ahora muchas orquestas y compañías de ópera excelentes. La música que se enseña en las escuelas públicas es básicamente occidental. A pesar de ello, la antigua música tradicional sigue siendo popular. Uno de los profesores responsables de la introducción de los modos europeos fue Suzuki Shin'ichi, que estudió en Berlín. Fue él quien diseñó un método muy aclamado de enseñanza musical para la infancia (especialmente el violín). Takemitsu Toru uno de los compositores modernos más conocidos de Japón, se atrevió a producir una nueva música con instrumentos japoneses utilizados a la manera occidental. Réquiem para cuerdas (1957) es una de sus obras más interpretadas. November Steps II (1967) es un concierto doble para orquesta e instrumentos japoneses, encargado por la Orquesta Filarmónica de Nueva York. También ha compuesto varias piezas para el pianista estadounidense Peter Serkin.

La música folclórica japonesa, de origen muy antiguo, existe básicamente bajo las formas de una música de carácter religioso, canciones de trabajo y acompañamientos a la danza. Los entretenimientos folclóricos, como los bailes de máscaras, el teatro folclórico y las danzas comunales, incluyen partes musicales y acompañamientos. Las tribus del norte de Japón, como los ainus, tienen una tradición musical distinta que sugiere vínculos ancestrales con el norte de Asia.


Encarta,  2005

lunes, 5 de septiembre de 2011

Johann Sebastian Bach

Concierto para violín nº1 en La menor, BWV 1041

    Este concierto data posiblemente de 1720 y es una muestra admirable de la capacidad de Bach para innovar sobre los modelos consagrados por la tradición. En este caso consigue no solo individualizar la parte del solista y de la orquesta, sino que ambos grupos intercambian material melódico y temático, se mezclan, se separan, dando una sensación de movimiento continuo, de constante cambio. El acompañamiento, aunque limitado a las cuerdas, es también más rico en detalles, en contraste con muchas páginas italianas de la época, en las que siempre es algo secundario, una especie de relleno, cuya función básica es diferenciarse del solista o acompañarlo sin que se note demasiado. Todo eso está ya presente en el Allegro inicial, un movimiento caracterizado por la energía rítmica y los contrastes entre tutti y el solista.

    El Andante central empieza en el bajo continuo, que presenta una idea de ostinato, una fórmula rítmico-melódica que se irá repitiendo inexorablemente a lo largo de todo el tiempo, sobre la cual el solista, en una intervención teñida de lirismo, despliega una sentida y ornamentada melodía. 

El Allegro assai final toma la forma de una giga, una danza típica de las suites instrumentales, que cierra la partitura de una forma brillante, acentuada por algunos pasajes fugados y por dos extensos episodios solísticos de considerable dificultad técnica para el intérprete.

Gran Selección. Deutsche Grammophon. Santillana S.A., 2008   




Wolfgang Amadeus Mozart

Sinfonía Nº 40, KV 550

    Finalizada el 27 de julio de 1778, la Sinfonía nº40 en Sol menor. KV 550 de  Mozart recurre a una orquesta integrada por una flauta, dos oboes,dos fagots, dos trompas y cuerdas, aunque existe también una segunda versión que incluye clarinetes, el instrumento preferido del compositor en esa época. Detalle interesante de ella es que está en la misma tonalidad que una de sus más originales y dramáticas sinfonías de juventud, la Sinfonía nº 25 de 1773 escrita en plena vorágine del Sturm und Drang y de su anhelo de crear obras con un componente personal importante, más subjetivas que objetivas, que anuncian la expresividad desenfrenada del romanticismo. Y ése es también el espíritu que comparte esta nueva sinfonía, un deseo de expresión que en ocasiones alcanza extremos de gran violencia, como si Mozart luchara por rebelarse ante una realidad que en esa época, a finales de la década de 1780, le era hostil: el público le daba la espalda, no conseguía encargos o los que lograba no estaban a la altura de su genio (por ejemplo, las danzas para animar los festejos de la corte), ni tampoco puestos en los estamentos musicales de la ciudad, con lo que su situación financiera era cada vez más preocupante. Y eso a pesar de la confianza ilimitada en sus facultades de un grupo de entusiastas amigos.

    Llevado por su genio como compositor de ópera, Mozart parece expresar todo esto en la Sinfonía nº40, aunque sin llegar a hacer en ningún momento una confesión programática. Por otro lado, estamos ante una música escrita con una habilidad y una inspiración que no tienen parangón en esa época. Al igual que lo que paralelamente está haciendo su amigo Franz Joseph Haydn con sus seis sinfonías de París, escritas dos años antes, y lo que hará con sus doce sinfonías de Londres, escritas entre 1791 y 1795, Mozart innova la forma: el esquema tradicional se le ha quedado pequeño y lo lleva a sus últimas consecuencias, lo hace literalmente explotar. 

    Dividida en los cuatro movimientos tradicionales, tres de los cuales siguen la forma sonata, la Sinfonía nº 40 se abre con un Molto allegro que nos introduce de lleno en el clima un tanto tenso, oscuro y sombrío que dominará toda la partitura, desde ese ominoso primer tema en los violines, bajo un fondo en corcheas de las violas, que va ganando en crispación a medida que avanza. Solo la aparición del segundo tema aportará algo de paz a este movimiento, aunque sea momentáneo, eso sí, sin que nunca pierda esa transparencia sonora inconfundiblemente mozartiana.

    El Andante es un canto melancólico, de una dulzura exquisita, gracias a los matices que aportan las maderas. El tercer movimiento, por su parte, es uno de los minuetos más agresivos y vigorosos escritos nunca por Mozart, sorprendiendo al mismo tiempo por sus irregularidades rítmicas y por ser un prodigio de escritura contrapuntística. Su trío, con el protagonismo de los instrumentos de viento, incluidas las trompas, trae algo de la gracilidad esperable en un minueto. El Allegro assai final, a pesar de unos primeros compases ligeros, llevará al máximo grado de concentración la nerviosa energía que preside toda la sinfonía, violentado todo por los constantes contrastes dinámicos, la rápida alternancia entre solistas y tutti orquesta, y una armonía exasperada, culminando en una coda igual de agitada y llena de angustia. De este modo, los cuatro movimientos dan la impresión de ser las cuatro partes de un drama que evoluciona hacia ese finale y que en él halla su  resolución. 

Gran Selección. Deutsche Grammophon. Santillana. S.A.  2008

domingo, 4 de septiembre de 2011

Tango



La música de León Gieco

"Las Madres del Amor "

 

Letra : León Gieco / Música: Luis Gurevich

Enarbolando dignidad
sobre pueblos vencidos,
abriéndose caminos entre sueño y horror,
van pariendo mucha más vida
de la que se truncó
Por siempre joven nos mira la foto de ayer y hoy

Y mañana seguirán con fuego en los pies
quemando olvido, silencio y perdón
Van saltando todos los charcos
del dolor que sangró,
desparramando fe, las Madres del Amor

Muchos son los santos que están
entre rejas de Dios
y tantos asesinos gozando de este sol
Todos los gritos rebotarán
entre los años sin voz
Silueta y catedral, campanas y reloj

Y mañana seguirán tapándole los ojos
al cielo para que no vuelva a llorar
Van cruzando este destino,
entre ignorancia y valor,
luz en la oscuridad, las Madres del Amor
 
RUSS KUNKEL batería / JIMMY JOHNSON bajo / MICHAEL THOMPSON guitarras / RICARDO MOLLO guitarra y coros / CLAUDIO MARCIELLO guitarra / EDUARDO ROGATTI guitarra y mandolín /  CHARLY GARCIA órgano / NITO MESTRE coros /  ANDRÉS JIMÉNEZ coros / GUSTAVO SATAOLALLA coros / CHIZZO NÁPOLI ccoros /  LUIS GUREVICH coros /  LEON GIECO guitarra, armónica y voces

Música árabe




La música árabe es la música de los países árabes del Oriente Próximo y del norte de África. La tradición de esta música se ha conservado en todas las regiones árabes durante miles de años. Si bien ha sufrido muchos cambios con el paso de los siglos, ha mantenido ciertos rasgos distintivos.
La tradición de la música árabe se desarrolló en las cortes de las dinastías islámicas desde el siglo VII hasta el XIII. Floreció durante la dinastía Omeya de Siria a lo largo de los siglos VII y VIII. A Bagdad, ya en época de los Abasíes, fueron llevados los mejores músicos, cuando gobernaba Harun al-Rashid (766-809), que fue mecenas de las artes musicales durante el siglo VIII. Todas las ciudades del mundo musulmán, desde España y el norte de África hasta las del Oriente Próximo, acogieron a numerosos artistas. Estos músicos solían ser a la vez compositores, poetas e intérpretes.
Si bien los principales escritos sobre música árabe aparecieron después de la expansión del Islam a principios del siglo VII, la tradición musical ya había comenzado bajo las influencias preislámicas. Antes de la expansión musulmana la música árabe había incorporado las tradiciones musicales de la dinastía sasánida (226-641) de Persia y del antiguo Imperio bizantino (siglos IV a VI), así como de la poesía cantada de la península Arábiga. Los estudiosos árabes también aprendieron de los escritos sobre música de los filósofos de la antigua Grecia. Teóricos musicales de los siglos X y XI como Alfarabí y Avicena (980-1037), construyeron sus propias teorías basándose en la tradición griega y en la música de su tiempo. Estas obras griegas traducidas por los eruditos árabes fueron más tarde objeto del estudio de los científicos y filósofos europeos.
La música árabe se crea a partir del uso de sistemas melódicos y rítmicos no armónicos. Las melodías provienen de una amplia variedad de modos melódicos, conocidos como maqamat. En los libros árabes de música se encuentran hasta 52 maqamat, de los cuales al menos una docena son de uso habitual. Estos modos utilizan más notas por octava que las escalas occidentales, con intervalos (microtonales) notablemente más pequeños que los semitonos occidentales. Las melodías árabes también suelen utilizar con frecuencia la segunda aumentada, un intervalo poco frecuente en las melodías de Occidente. Los sonidos de la música árabe son un ejercicio de melodía con sutilezas y variación creativa, que hace gala de una ornamentación continua y a menudo intrincada. En la melodía del ejemplo, la primera línea de la música representa el comienzo de una lección o una actuación simple. La segunda línea muestra las notas que el músico ha utilizado en forma de escala. Una escala similar a la que se señala es la utilizada por los maestros árabes para que sus alumnos aprendan a componer y tocar música.
La estructura rítmica de la música árabe tiene una complejidad similar. Los ciclos rítmicos tienen hasta 48 pulsos y engloban varios tiempos fuertes (llamados dums), así como tiempos débiles (llamados taks) y silencios. Para captar el modo rítmico, el oyente debe identificar un patrón largo. Es más: los músicos no tocan simplemente el patrón, sino que lo elaboran y ornamentan y, a menudo, se hace reconocible gracias a la disposición de los tiempos fuertes. El ejemplo muestra una interpretación simple del modo rítmico llamado samaci thaqil, al que sigue un patrón básico.
El control de la melodía y el ritmo de estos sistemas es fundamental para la composición y la interpretación de la música árabe. Los estudiantes también aprenden piezas musicales, tanto canciones como obras instrumentales, pero raramente las interpretan exactamente como aparecían en su composición o presentación originales. En la tradición árabe, los buenos músicos ofrecen algo nuevo en cada presentación, mediante la variación y la improvisación de piezas o modelos conocidos (taksim), de manera similar a los músicos clásicos de la India o los de jazz; estas innovaciones pueden ser composiciones prolongadas, de más de diez minutos y hasta una hora de duración, que sólo conservan una semejanza con la estructura general de los modelos.
Las invenciones del músico tradicionalmente dependen de la respuesta del público que reacciona durante la actuación, bien de forma verbal o mediante el aplauso; el silencio es interpretado como falta de interés o signo de desaprobación. Los miembros del público, en esta tradición, participan activamente en la determinación del tiempo de la actuación y en el perfil de la pieza musical, animando a los intérpretes a repetir una sección de la misma o a pasar a la siguiente.
Históricamente las palabras y la música han estado estrechamente unidas en la música árabe. El canto sigue siendo el rasgo central. Aunque se distingue de la música, el Corán —libro santo del islam— se recita en voz alta, en público, y a menudo siguiendo los modos melódicos de la música árabe. Las imprecaciones religiosas y las canciones de la música de los países islámicos se basan en el sistema musical pero enfatizan el texto de una manera similar al recitado del Corán.
La oratoria es un arte apreciado en las sociedades árabes. Tradicionalmente los recitales de poesía forman parte de las ceremonias, celebraciones y otras actuaciones. Los poemas sofisticados y los versos coloquiales suelen cantarse con la esperanza de que la ejecución del cantante profundice en el espíritu y significación del poema, aunque sin oscurecer sus juegos de palabras. El canto de una qasidah, un largo poema narrativo de temática referida a la descripción de la naturaleza, sucesos políticos o devoción religiosa, sirve de ejemplo de la tradición clásica preislámica, en la cual los cantantes seleccionan una docena o más de líneas intensas de poemas mucho más extensos y crean melodías para ellas. Sus versiones poseen variaciones e improvisaciones largas que hacen que los oyentes se sientan arrastrados por el espíritu de la poesía y la música. Esta tradición continúa en una multitud de géneros de canciones, incluso en algunas de carácter folclórico y muy coloquial que se tocan en pequeñas aldeas y operan de forma similar, es decir, combinando ideas y juegos de palabras sofisticados con una ejecución musical creativa.
Los instrumentos más utilizados en la interpretación de la música árabe son el ûd, pariente del laúd europeo y el ney, una flauta vertical de lengüeta. Entre las percusiones más habituales encontramos los tambores en forma de reloj de arena y las panderetas, con o sin platillos. Estos instrumentos varían en nombre y forma según la región de origen. En las celebraciones al aire libre se tocan instrumentos de lengüeta doble de tamaños diferentes, como el mijwiz libanés y el mizmar egipcio. El rababah, un violín árabe, está históricamente relacionado con el europeo, que hoy también puede encontrarse en muchas regiones árabes (tal como ha sido adoptado en la música clásica de la India).
Las actuaciones solistas deben provocar la participación del público, al que se considera con buen criterio, lo que representa la cima del cumplido musical para el instrumentista, una experiencia similar a la que el canto de la poesía representa para el vocalista. Durante un taqsim (una forma de improvisación instrumental), el instrumentista escoge un modo melódico, ofrece la interpretación del mismo, asciende de tesitura y modula a otros modos. En ocasiones, el intérprete desciende de nota para finalizar en el modo original. El nivel musical se mide por el virtuosismo técnico, la creatividad y la sutileza del músico para sugerir otros modos, composiciones e incluso la música de otros artistas.
Las actuaciones tradicionales —tanto si son espectáculos clásicos en salas de conciertos, como representaciones en hoteles o programas de televisión— suelen englobar actuaciones tanto instrumentales como de cantantes, a menudo en alternancia, que duran cerca de una hora y que están dispuestas de tal manera que alcanzan su cima durante la interpretación vocal. Esas colecciones de piezas —métricas o no, vocales o instrumentales, simples o complejas y muchas veces unificadas por un modo— son esenciales en la música árabe. Ejemplos de este estilo musical son las formas de la nuba, norteafricana aunque de origen andaluz, y la waslah del Mediterráneo oriental, que son las formas habituales de entretenimiento en las reuniones de los hombres árabes. Las actuaciones modernas de la vocalista egipcia Um Kalsum y del sirio Sabah Fakhri ejemplifican esta tradición en el siglo XX.
Si bien se han mantenido los principios generales, la tradición de la música árabe ha cambiado a lo largo de los siglos. Las prácticas locales características han evolucionado y se han convertido en una identidad cultural de sus sociedades respectivas. Por ejemplo, las ciudades norteafricanas de Fez, Tetuán, Tremecén y Túnez tienen distintas versiones de la nuba andalusí, lo que ayuda a definir la cultura local. Además, están estrechamente relacionadas con las historias de sus regiones. Los modos melódicos del mismo nombre se afinan con ligeras diferencias en Siria, Egipto, Irak y en los países del norte de África; la música de estas regiones se distingue por la entonación. Los modos rítmicos también tienen diferentes articulaciones según las distintas procedencias. Los estilos de las melodías y las versiones difieren. La poesía cantada, especialmente la que lo hace en un verso coloquial, cambia según los dialectos locales. El maqam iraquí no es simplemente un modo melódico, sino una serie de piezas en un modo particular. La palabra maqam en Irak conlleva un significado más cercano al de waslah o de nuba que la misma palabra en otros sitios.
Dada la ausencia de registros o notación anterior al siglo XX, resulta imposible dar un fecha certera del nacimiento de las melodías. Algunos ejemplos particulares, específicamente las de al-Andalus o las del muwashshahat sirio pueden ser centenarias, pero no parece que hayan permanecido intactas con el paso de los años. Hay piezas musicales muy conocidas de época antigua que probablemente hayan estado, a lo largo de la historia, sujetas a la reinterpretación en diferentes sitios.
En el mundo árabe se pueden encontrar cientos de tradiciones folclóricas locales, algunas de las cuales llevan las huellas de las prácticas musicales de pueblos con los que la cultura árabe ha tenido contacto. Así, se considera que las ricas tradiciones de percusión de los estados del golfo Pérsico son el resultado de un frecuente contacto con mercaderes africanos. La tradición gnawa de Marruecos toma su nombre de los esclavos guineanos llevados a Marruecos desde el África occidental. La música nubia de Egipto muestra un sistema melódico propio que utiliza una escala pentatónica (de cinco notas) e incorpora ritmos que la distinguen. En muchos casos, los oyentes locales no dudarían en englobar esas tradiciones entre los componentes propios de la música y la cultura árabes. En España la tradición árabe se enriqueció con la influencia andaluza dando origen a nuevas formas como la moaxaja y el zéjel.
La música popular árabe proviene tanto de estilos folclóricos como clásicos, en cualquier caso, de acuerdo con los intereses y experiencias de los músicos y sus públicos. Los teclados electrónicos afinados en los maqamat son los instrumentos que suelen acompañar a cantantes y al verso coloquial en las canciones populares. Los tambores y ritmos de la música folclórica son una parte fundamental de los grandes conciertos en los que intervienen músicos jóvenes. En algunos casos, los cantantes adaptan su estilo para establecer vínculos con públicos cuya lengua materna no es el árabe y tratar al mismo tiempo de mantener algo de la tradición musical propia.
La tradición de la música árabe no tiene una existencia aparte, sino que cohabita con las tradiciones de Turquía, Irán y Asia central. Existen elementos comunes en los sistemas melódicos predominantes de la dastgah persa, el mugam azerí, el makam turco, el shashmaqam uzbeco-tayico y el maqam ugur de China. Las comunidades musulmanas de todo el mundo comparten las tradiciones del recitado coránico y la canción religiosa. De forma similar, los cantos religiosos de las iglesias cristianas del Próximo Oriente, como la maronita de Siria y la copta de Egipto, son compartidos por miembros de sus iglesias en todo el mundo.


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